Últimamente soy sin preguntarme por qué
avanzo el camino sin cuestionarme qué pisan mis pies,
y pasan los tiempos, los silencios, y sigo siendo.
No me reafirmo ni me pongo en duda
soy entera un algo constante e irreformable.
Pero ayer, ayer me irrumpió un no sé qué,
y hoy estoy dudando serlo.
Y qué miedo ser sin saber por qué.
Las palabras más importantes no se gritan, se susurran al oído.
jueves, 25 de junio de 2015
miércoles, 17 de junio de 2015
Amor solo y sin azúcar
Soy de amor (solo) y (sin) azúcar,
de más vale tarde que nunca,
de mejor frío que nada,
de espera que quemo
y sopla que (no) puedo,
de no revuelvas que hay posos,
que ya has revuelto,
que ahora flotan,
que qué asco
y que (no) puedo.
de más vale tarde que nunca,
de mejor frío que nada,
de espera que quemo
y sopla que (no) puedo,
de no revuelvas que hay posos,
que ya has revuelto,
que ahora flotan,
que qué asco
y que (no) puedo.
domingo, 24 de mayo de 2015
No sé
Hay tanta poesía escondida en tus ojos
que el día que los abras
los mejores poetas despertarán de sus tumbas.
Alguien robó las dos letras
que le faltan a tu razón.
Lo único cierto es que yo no fui,
lo demás lo escondes y no sé,
no sé dónde.
No sé dónde te perdí o te perdiste
y yo quiero desaparecer y no me atrevo,
no vaya a ser que te de por buscarme
y no me encuentres de nuevo.
Has estado más cerca de mí
que yo misma, y ahora
lo único que queda nuestro es la distancia.
Salinas tenía razón:
"la primera soledad se siente en los labios",
pero no habló de la segunda en el aliento,
la tercera en el pecho,
la cuarta en el pensamiento...
No habló de la última y todos sus daños.
No habló de la fuerza que perdí
al dejar de empujarte hacia mí,
¿o fue al revés y dejé de empujarte cuando perdí mi fuerza?
que el día que los abras
los mejores poetas despertarán de sus tumbas.
Alguien robó las dos letras
que le faltan a tu razón.
Lo único cierto es que yo no fui,
lo demás lo escondes y no sé,
no sé dónde.
No sé dónde te perdí o te perdiste
y yo quiero desaparecer y no me atrevo,
no vaya a ser que te de por buscarme
y no me encuentres de nuevo.
Has estado más cerca de mí
que yo misma, y ahora
lo único que queda nuestro es la distancia.
Salinas tenía razón:
"la primera soledad se siente en los labios",
pero no habló de la segunda en el aliento,
la tercera en el pecho,
la cuarta en el pensamiento...
No habló de la última y todos sus daños.
No habló de la fuerza que perdí
al dejar de empujarte hacia mí,
¿o fue al revés y dejé de empujarte cuando perdí mi fuerza?
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